7 noviembre, 2026

Goya: dos policías afrontan un juicio por la muerte de un hombre embestido por un patrullero

El juicio contra el sargento Santiago Emiliano Molina y el cabo Sergio Matías Maciel está previsto para comenzar este martes en Goya. Ambos están acusados por la muerte de Carlos Andrés Bartlett, de 37 años, y llegan al debate con prisión domiciliaria. La fiscalía sostiene que los policías lo embistieron con un patrullero; si prospera la calificación más grave que planteó, podrían recibir prisión perpetua.

La investigación por la muerte de Carlos Andrés Bartlett llegó a juicio en Goya, con dos policías acusados por el procedimiento.
La investigación por la muerte de Carlos Andrés Bartlett llegó a juicio en Goya, con dos policías acusados por el procedimiento.

El episodio ocurrió durante la madrugada del 17 de noviembre de 2024. Según la imputación, los agentes fueron enviados al cruce de la avenida Rolón y la calle Ferré tras un aviso de vecinos sobre un hombre que caminaba con el torso desnudo y llevaba cuchillos. Encontraron a Bartlett en la calle 9 de Julio, entre Ferré y Uruguay. La acusación fiscal afirma que, en pocos minutos, el patrullero lo golpeó al menos dos veces.

Después de uno de los impactos, Bartlett cayó y quedó con una lesión en una pierna que, según el relato publicado, le impedía levantarse. Más tarde fue esposado boca abajo, mientras un policía le presionaba la espalda con las rodillas. La ambulancia demoró y Bartlett murió antes de llegar al Hospital de Goya. La querella sostiene que fueron cinco los impactos y atribuye intencionalidad a la maniobra; esa versión difiere de la cantidad de embestidas que sostiene la fiscalía.

La causa de muerte también está disputada. El Ministerio de Seguridad de Corrientes informó en su momento que las lesiones no tenían entidad suficiente para provocarla y atribuyó el fallecimiento a un paro cardiorrespiratorio no traumático. El abogado de la familia, en cambio, afirmó que Bartlett murió por politraumatismos y un síndrome asfíctico, y vinculó ese desenlace con la presión sobre el tórax mientras permanecía en el suelo.

La fiscal María Eugenia Ballará acusó a los dos agentes de homicidio agravado por su condición de funcionarios públicos y, como alternativa, pidió que se los juzgue por homicidio cometido en exceso del cumplimiento de un deber. La querella comparte la acusación principal y, de manera subsidiaria, plantea la imposición de torturas agravadas por la muerte. El tribunal estará integrado por tres jueces; se convocó a 68 testigos y se estima que el veredicto se conocerá a mediados de diciembre.

Bartlett tenía cinco hijos y, de acuerdo con la información del caso, había atravesado problemas de consumo y de salud mental. Por separado, la Justicia tramita otra causa penal contra dos policías, una de quienes habría estado de servicio en la comisaría y no habría acudido al lugar, y otra que llegó en apoyo. Esas actuaciones siguen bajo investigación y no equivalen a una condena.