GP de Italia: Franco Colapinto confirmó las mejorías de su Alpine, en un día de furia para Briatore en Monza
Franco Colapinto completó su jornada en Monza con la tranquilidad que no experimentó Alpine durante un agitado mediodía en Italia. El piloto argentino, que debutó en Fórmula 1 hace dos años con Williams en este mismo circuito, estuvo en pista mientras el equipo francés atravesaba momentos difíciles tras confirmarse la pérdida del podio del Gran Premio de Mónaco de Pierre Gasly. La sanción aplicada posteriormente a la carrera hizo que Gasly descendiera del tercer al séptimo lugar.

Alejado del ruido mediático, que incluyó las explosivas acusaciones de Flavio Briatore contra McLaren y uno de los jueces del Tribunal de Apelaciones, Colapinto se destacó como el mejor piloto de Alpine durante la jornada. Su monoplaza, actualizado con un paquete de mejoras, se ubicó a un segundo del líder y apenas dos décimas detrás de Arvid Lindblad, el mejor del resto de los competidores.
En la primera sesión de entrenamientos libres (FP1), a pesar de no conseguir una vuelta limpia con el neumático blando, Colapinto finalizó en noveno lugar, superando a Paul Aron, quien debutó en el equipo reemplazando a Gasly. En la segunda práctica libre (FP2), cuando el francés ya regresó a pista, el argentino mantuvo su nivel y terminó 11º, 154 milésimas por delante de Aron, quien fue 14º.
Sin embargo, las sensaciones fueron dispares entre ambas sesiones. Colapinto admitió que en FP1 se sintió muy cómodo y logró marcar un buen tiempo en sus primeras vueltas, hasta que un problema en el motor con la goma blanda le impidió mejorar, pese a que podría haber rebajado su crono en unas cinco décimas. En FP2, en cambio, el rendimiento del auto disminuyó notablemente. “El auto iba un poco suelto, con menos agarre en las curvas medias, tendía a subvirar y luego se salía de la trazada”, explicó. También mencionó que no lograron avanzar en la puesta a punto y que, de hecho, percibió un empeoramiento considerable.
Al final de la FP2, en la salida de la curva Ascari, Colapinto perdió momentáneamente el control del Alpine y se salió a la grava, salvando su auto con una rápida corrección en una zona de alta velocidad. Este incidente reflejó las dificultades que estaba enfrentando con el balance del monoplaza.
Pese a ello, destacó que en FP1 había hecho un “long run” muy positivo con neumáticos medios y que sentía que podía mejorar aún más. No obstante, durante esa sesión pidió realizar una vuelta más para intentar mejorar, pero su ingeniero Stuart Barlow se lo negó para cumplir con el plan estipulado. Sobre la actualización de ocho piezas estrenada por Gasly en Zandvoort y que ahora montó Colapinto —incluyendo fondo plano, alerón trasero, difusor, pontones y modificaciones estructurales—, el piloto valoró que en FP2 resolvieron el problema motor que tuvo con el compuesto blando en la primera sesión.
La actividad del Gran Premio de Italia continuará este sábado desde las 7:30 con la última práctica libre. La clasificación, que definirá la grilla de salida, comenzará a las 11 horas y se espera que pocas escuderías utilicen el neumático blando en modo de clasificación debido a su mayor degradación en las altas temperaturas previstas, que rondarán los 35 grados ambiente y más de 50 en la pista.
Para la carrera del domingo, el pronóstico indica una estrategia de una sola parada, probablemente iniciando con neumáticos medios y cambiando a duros. No obstante, Alpine eligió el compuesto blando para los long runs de Colapinto en las dos primeras prácticas, por lo que se prevé que en la FP3 el equipo utilice las gomas medianas o duras con tanque lleno para preparar la estrategia de carrera.
