En medio del aumento de la tensión en Medio Oriente, el petróleo vuelve a subir fuerte y cotiza otra vez a US$ 100

En medio del aumento de la tensión en Medio Oriente por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, los precios del petróleo experimentaron un fuerte incremento este jueves, y uno de los principales indicadores volvió a cotizar por encima de los 100 dólares por barril.

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El crudo Brent, extraído del Mar del Norte y referencia para Argentina, subió un 7,1%, alcanzando los 100,71 dólares por barril. Por su parte, el Western Texas Intermediate (WTI) incrementó su precio un 5,49%, situándose en 91,56 dólares por barril.

La situación en el Golfo Pérsico se agravó tras el anuncio de los rebeldes hutíes de Yemen, apoyados por Irán, quienes afirmaron haber atacado dos petroleros sauditas en el Mar Rojo. Al mismo tiempo, el ejército estadounidense llevó a cabo su duodécima noche consecutiva de ataques contra el régimen iraní, mientras que las gestiones diplomáticas no mostraron avances significativos.

Este ataque de los hutíes amenaza con abrir un nuevo frente en un conflicto que sacude la economía mundial, disparando los precios de los hidrocarburos y otros productos globalmente. En este contexto, Washington y Teherán disputan el control del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde, en tiempos de paz, transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas comercializados a nivel mundial.

Ante esta escalada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó a los hutíes con un “gran castigo militar” por los atentados en mar abierto. “El gobierno estadounidense responsabilizará a Irán, dado que los hutíes son un sustituto y apoderado de Irán, y se infligirá un gran castigo militar tanto a Irán como a los hutíes si lanzan nuevos ataques”, declaró Trump en su red social Truth Social.

El Comando Central de EE.UU. confirmó que sus ataques están orientados a “degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar a marinos civiles y buques comerciales que transitan por aguas regionales”. Asimismo, la Casa Blanca presiona para recuperar el control del Estrecho de Ormuz y restablecer el flujo del transporte marítimo internacional.

“El precio seguirá subiendo cada noche hasta que entren en razón”, afirmó el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante una cumbre regional en Filipinas. Rubio insistió en que Teherán está “suplicando” conversaciones, pero destacó que Trump no ve utilidad en responder, porque “Irán claramente no está listo para llegar a un acuerdo, al menos no uno que estén dispuestos a cumplir”.

Por su parte, la teocracia iraní sostiene que tiene pleno derecho a gestionar el tráfico y cobrar tarifas en el Estrecho de Ormuz, que antes de la guerra estaba abierto a todos sin peajes. La Guardia Revolucionaria iraní ha atacado barcos que utilizan una ruta a través del estrecho, supervisada por fuerzas estadounidenses y diseñada para eludir el control de Teherán.

En respuesta a las acciones iraníes, Estados Unidos impuso nuevamente un bloqueo a los puertos iraníes e inició una campaña ampliada de bombardeos en todo el país.

A medida que persiste el control iraní sobre el Estrecho de Ormuz y aumentan los precios de los combustibles, los países productores del Golfo Pérsico planean invertir miles de millones de dólares en la construcción de oleoductos que permitan redirigir sus suministros hacia puertos del Mar Rojo, el Golfo de Omán y el Mar Mediterráneo.

Al menos siete grandes proyectos de oleoductos están en construcción, planificación o en discusión, según funcionarios gubernamentales, empresas petroleras y analistas. La guerra ha sido una llamada de atención para estos países, decididos a depender menos de un punto de tránsito que bordea la costa iraní.

No obstante, las alternativas al Estrecho de Ormuz también presentan vulnerabilidades. El reciente ataque hutí a dos petroleros sauditas en el Mar Rojo pone en cuestión la seguridad de estas rutas. Además, algunas opciones implican trayectos más largos y costosos hasta los mercados. “Depender tanto del Estrecho de Ormuz ya no es una estrategia prudente a largo plazo”, afirmó Victoria Grabenwöger, analista senior de la firma de datos Kpler.

En paralelo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la continuidad del conflicto en Medio Oriente está agotando las reservas mundiales de petróleo, lo que podría generar serios problemas para la economía global.

Según un informe reciente, “si bien el mercado petrolero absorbió el impacto de la guerra, las reservas se están agotando”. La entidad presidida por Kristalina Georgieva indicó que hacia fines de mayo pasado más de 1.100 millones de barriles de crudo, equivalentes a unos 10 días de consumo mundial, no habían llegado al mercado. Este déficit superó incluso los producidos durante la crisis petrolera de 1973, la guerra Irán-Irak y la Guerra del Golfo Pérsico.

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán provocó el cierre del Estrecho de Ormuz, bloqueando el suministro de aproximadamente 20 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados, lo que representa una quinta parte del consumo mundial.